Piden “mordida” a anestesiólogo que fue acusado de comprar fentanilo; afirman que fue una fiscal de BCS

El médico anestesiólogo, Gustavo Darwin Aguirre, investigado por autoridades federales por posesión de fentanilo de uso médico, declaró que sí estaba autorizado para recetar medicamentos controlados.

Mientras, la Fiscalía General de la República informó que Aguirre no cuenta con un permiso oficial de la Comisión Nacional de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para poseer la sustancia denominada fentanilo.

En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, el médico Gustavo Darwin dio a conocer que la Cofepris le expidió recetas con código de barras para surtir medicamento controlado.

“Cofepris expide recetas con código, entonces ellos vieron la receta con el código… Cofepris no expide recetas a cualquier persona”.

El médico argumentó tener correos que demuestran que la Cofepris le otorgó 200 recetas para trabajar desde hace dos años.

“Cada que yo receto un medicamento me llega una notificación de Cofepris indicando nombre, dirección y otros datos del paciente a quien se le dio receta..Tengo toda esa evidencia”.

Gustavo Aguirre menciona que cuenta con el respaldo de correos de confirmación que le envió la Cofepris.

“Yo no estoy acusando a la Fiscalía, yo estoy con el problema con esta persona que está ensañada en el área médica; que ya tiene antecedentes de querer dañar a otros médicos”.

En la entrevista no mencionó el nombre de la persona que quiere dañarlo, “ ya la Fiscalía lo dirá”.

“Definitivamente siento que esta persona, por algo personal, está actuando en mi contra”.

El abogado del médico anestesiólogo, Antonio Juárez, dijo que la Fiscal de investigación de la mesa en la subdelegación de La Paz, Baja California Sur, le pidió dinero cuando fue a una entrevista.

Gustavo narró que en el momento del cateo se actuó con abuso de autoridad y además interrogaron a sus hijas de manera intimidante.

También, compartió que afuera de la Fiscalía, una persona que estuvo en el cateo, pero ahora vestida de civil, le mencionó que había dos vías: una rápida y una larga; la vía larga es muy cansada y la vía rápida son 200 mil pesos.

En tanto, Gustavo Aguirre se negó, puesto que tiene todos sus documentos en orden y los mostró al momento de la entrevista.

Le mencionó a la persona que le pidió el dinero que él no tenía la cantidad que le pedían y pidió hablar con la encargada del caso.

Ya en la Fiscalía, para exigir respuestas del por qué se le estaban pidiendo 200 mil pesos, se negaron a hablar con él y pidieron que el abogado pasara para mencionarle que ya no eran 200 mil pesos, que ahora eran 600 mil pesos.

Finalizó diciendo que es una injusticia lo que está viviendo, pues se están vulnerando sus derechos, los de su familia y del gremio de salud.

Con información de El Universal

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Acerca dE LOS AUTORES

Foto: Los Hermanos Caamal de la Última Nota.

Los Hermanos Caamal

Jesús y Carlos Caamal, originarios de Felipe Carrillo Puerto, capital de la Zona Maya, son hablantes nativos de maya. Carlos es licenciado en Derecho y Jesús en Ciencias de la Comunicación. Juntos, iniciaron el proyecto La Última Nota en 2016, que hoy se ha consolidado como un medio de comunicación ubicado en la ciudad que los vio nacer y desarrollarse como profesionistas.

En sus inicios, sus coberturas se limitaban a transmisiones en Facebook de noticias locales, como accidentes de tránsito y eventos policiales. La aceptación del público fue tan grande que actualmente cuentan con casi 330 mil seguidores, abarcando prácticamente todo el estado de Quintana Roo, especialmente la Zona Centro.

Los hermanos Caamal se han destacado en la comunidad de Felipe Carrillo Puerto por sus labores altruistas y sociales, promoviendo la cultura maya y fomentando el desarrollo social de la comunidad. Organizan los famosos Tianguis Nocturnos, que se llevan a cabo en diversas colonias populares de la ciudad.

Una de sus actividades más loables es “Regala una sonrisa”, una iniciativa que consiste en recaudar donativos de juguetes para Navidad, destinados a niños de zonas de alta marginación. Esta actividad, que comenzó en 2018, ha crecido año tras año, llegando a más niños cada vez.