El maltrato sufrido por una jirafa llamada Benito en un parque público de Ciudad Juárez, en la frontera norte de México, ha generado una ola de indignación entre los activistas defensores de los derechos de los animales. Estos activistas acusan a las autoridades locales de propiciar lo que consideran como una “lenta muerte” para el animal.

Como muestra de su protesta, una docena de activistas han creado un mural en la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas, con el objetivo de llamar la atención sobre el maltrato animal y denunciar lo que consideran como el sacrificio gradual de Benito por parte de los políticos en el poder.
La muerte el año pasado de Modesto, otra jirafa que vivió durante 20 años en el Parque Central de Ciudad Juárez, conmocionó a los ciudadanos. Como respuesta a esta pérdida, Benito, una jirafa de 4.3 metros de altura y 3 años de edad, fue traída desde el Zoológico de Culiacán, Sinaloa, para ocupar su lugar.
Sin embargo, los activistas han denunciado que las condiciones en las que se encuentra Benito no son las adecuadas y que sólo conducirán a una muerte prematura. Aseguran que el ejemplar no recibe los cuidados necesarios y que su bienestar se ve comprometido en el parque público donde se encuentra.

Fuente: Con Acento






