Tras el rechazo a la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, legisladores del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México adelantaron que tampoco respaldarán el llamado “plan B” del Ejecutivo si éste implica un retroceso en materia democrática o favorece la concentración del poder político.
Desde la Cámara de Diputados de México, el coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, dejó en claro que su bancada no avalará ninguna iniciativa que conduzca a un escenario de “partido hegemónico” o “partido único” en el país. El legislador subrayó que México ya vivió ese modelo en el pasado y que tampoco es deseable un sistema bipartidista, por lo que insistió en preservar el pluralismo político y la diversidad de ideas.
Sandoval explicó que el PT se mantiene en proceso de análisis sobre el contenido del plan alterno que prepara el gobierno federal. Según dijo, la principal inquietud es conocer si la propuesta fortalecerá el sistema democrático o, por el contrario, terminará debilitándolo. Añadió que apenas inició la discusión interna y que la clave será definir hacia qué tipo de República se quiere avanzar: una centralista o una verdaderamente federativa.
Entre los puntos que generan reservas, el diputado mencionó la posible inclusión de consultas ciudadanas en asuntos electorales. A su juicio, si todas las decisiones se trasladan a encuestas o consultas, se pondría en entredicho el papel de los congresos locales, los ayuntamientos y el propio Poder Legislativo.
No obstante, reconoció que algunas ideas podrían ser positivas, como establecer límites al presupuesto de congresos locales y municipios, aunque aclaró que ese tema deberá analizarse con cuidado debido a la autonomía municipal contemplada en la Constitución.
Por su parte, en el Senado de la República (México), el senador del PVEM Luis Armando Melgar advirtió que su partido tampoco apoyará una reforma que implique retrocesos en la vida democrática del país. Señaló que si el partido gobernante intenta introducir cambios que le den ventajas frente a otras fuerzas políticas, el Verde no acompañará la propuesta presidencial.
El legislador fue enfático al señalar que su bancada no aceptará medidas que debiliten al Instituto Nacional Electoral, ni modificaciones que reduzcan el financiamiento a los partidos o alteren los tiempos oficiales de manera que favorezcan a una sola fuerza política.
Melgar aclaró que el PVEM sí está abierto a discutir ajustes legales que hagan más eficientes a los congresos federal y estatales, pero dejó claro que cualquier reforma deberá garantizar condiciones equitativas para todas las fuerzas políticas y no afectar a los partidos minoritarios.
Finalmente, expresó su expectativa de que en esta nueva etapa del debate el partido mayoritario escuche las observaciones de sus aliados y opositores para construir una iniciativa más consensuada.






