Con el objetivo de fortalecer la economía y brindar mayor estabilidad laboral a miles de trabajadores, el estado de Quintana Roo puso en marcha un proyecto integral para reducir los índices de empleo informal que aún afectan a una parte significativa de la población.
La iniciativa, encabezada por autoridades estatales en coordinación con el sector empresarial y organismos federales, busca facilitar la transición de trabajadores informales hacia esquemas formales que les permitan acceder a seguridad social, prestaciones de ley y mejores condiciones salariales.
De acuerdo con cifras recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la informalidad laboral continúa siendo uno de los principales retos económicos en diversas entidades del país, incluyendo los estados del sureste mexicano. Ante este panorama, el nuevo programa contempla incentivos fiscales para pequeñas y medianas empresas, capacitación gratuita y simplificación de trámites para el registro formal de negocios.
Especialistas señalan que reducir la informalidad no solo mejora la calidad de vida de los trabajadores, sino que también fortalece la recaudación fiscal y promueve un crecimiento económico más sostenible.
Empresarios del sector turístico, uno de los pilares económicos de la región, destacaron que esta estrategia puede generar mayor competitividad y atraer inversiones, especialmente en destinos clave como Cancún y la Riviera Maya.
Las autoridades afirmaron que el proyecto será evaluado de manera periódica para medir su impacto y ajustar las acciones necesarias, con la meta de lograr una disminución gradual pero constante de la informalidad en los próximos años.
Con este paso, Quintana Roo busca consolidarse como un referente nacional en la formalización laboral y el fortalecimiento del mercado interno.





