La industria aeroespacial mexicana atraviesa un periodo de desaceleración provocado por los aranceles impuestos por Estados Unidos al aluminio y al acero, así como por la incertidumbre económica que persiste rumbo al primero de agosto. Aunque el sector mantiene un flujo constante de exportaciones, su ritmo de crecimiento comenzó a perder fuerza.
En una entrevista con el Director general de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia), explicó que entre enero y junio de 2025 el sector registró un incremento anual de 9 por ciento en ventas totales. Sin embargo, esta cifra está lejos de los niveles previos, cuando tras la pandemia la industria se expandía entre 13 y 16 por ciento cada año.
Lizcano señaló que la desaceleración coincide con la entrada en vigor de los nuevos aranceles estadounidenses que penalizan el aluminio y el acero con tasas de entre 25 y 50 por ciento para varios países, incluido México. A ello se suma el anuncio de posibles gravámenes adicionales a otros productos, lo que ha incrementado la presión sobre fabricantes y proveedores nacionales.
El directivo advirtió que el impacto ya se refleja en los costos de producción y en la cadena de suministro, factores que comprometen la competitividad de México en un mercado altamente especializado y dependiente de materiales metálicos estratégicos. Aunque el sector aún no registra retrocesos en exportaciones, el freno en el crecimiento enciende alertas.
La industria aeroespacial, una de las más dinámicas en la última década y con fuerte presencia en estados como Querétaro, Baja California y Chihuahua, enfrenta ahora el reto de adaptarse a un entorno global más incierto. Las empresas mexicanas esperan que los próximos meses definan el rumbo comercial con Estados Unidos y determinen si esta turbulencia será pasajera o el inicio de un ciclo más complejo.






