El gigante surcoreano Samsung México protagoniza un litigio sin precedentes con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), en un caso que podría redefinir el futuro de la industria maquiladora y el régimen fiscal del país.
El conflicto surge a raíz del programa IMMEX, que permite a las empresas importar insumos sin pagar IVA hasta el momento de la venta de los productos finales. Sin embargo, el SAT busca cobrar el impuesto en dos etapas: tanto al ingresar los materiales como al vender el producto terminado, lo que, según expertos, representaría una doble tributación.
La ministra Yasmín Esquivel ha señalado que esta práctica es contraria a la Constitución, mientras que su contraparte, la ministra Lenia Batres, respalda al SAT al argumentar que bajo el esquema actual existen evasiones fiscales millonarias.
El monto en disputa supera los 300 mil millones de pesos, equivalente a seis años de utilidades de Samsung en México, según estimaciones preliminares. De acuerdo con el diario La Razón, directivos de la compañía habrían considerado trasladar parte de sus operaciones a Colombia, Brasil o Costa Rica si la Suprema Corte falla a favor del fisco, aunque la empresa no ha confirmado oficialmente dicha posibilidad.
Un fallo favorable al SAT impactaría directamente a miles de empresas del sector automotriz, electrónico y aeronáutico que operan bajo el mismo esquema, poniendo en riesgo empleos e inversiones en polos industriales como Querétaro, Tijuana y Tlalnepantla.
Más allá de una disputa entre una empresa y la autoridad fiscal, este caso podría marcar un parteaguas en la política tributaria mexicana, afectando la competitividad y atracción de inversión extranjera en el país.






