Madres buscadoras llegan a Veracruz para apoyar la búsqueda de desaparecidos entre el lodo y la esperanza.

La tragedia provocada por las inundaciones en el norte de Veracruz no solo dejó calles devastadas y viviendas bajo el agua: también multiplicó la angustia de cientos de familias que no han vuelto a saber nada de sus seres queridos desde el inicio del desastre.

Ante la desesperación y el lento avance de las autoridades, colectivos de madres buscadoras arribaron este martes a Poza Rica y municipios cercanos para sumarse a las tareas de localización de personas desaparecidas.

Entre ellas destaca el colectivo Víctimas Unidas, integrado por mujeres que desde hace años recorren el país buscando a sus hijos e hijas. Esta vez, su misión es doble: apoyar en la búsqueda y brindar alivio a las familias damnificadas.

“Venimos a ayudar, no solo a buscar. Aquí hay madres que hoy no saben si sus hijos están vivos o muertos, y no vamos a dejarlas solas”, expresó una integrante del grupo al llegar a la zona de emergencia.

Las buscadoras han comenzado a “peinar” terrenos inundados y áreas rurales afectadas por deslaves, con el apoyo de brigadas voluntarias. También llevan víveres, herramientas, lámparas y material médico, y solicitan la colaboración ciudadana para continuar su labor humanitaria.

El llamado es urgente:

  • Palas, lámparas, botas, guantes y mascarillas.
  • Alimentos no perecederos y agua embotellada.
  • Material médico y artículos de primeros auxilios.

En coordinación con la Comisión Nacional de Búsqueda, las madres buscan acelerar la identificación de cuerpos y la localización de personas reportadas como desaparecidas, muchas arrastradas por corrientes de agua o sepultadas por deslaves.

Mientras las cifras oficiales continúan en actualización, ellas avanzan con esperanza, fe y coraje, convencidas de que entre el lodo y el dolor todavía hay nombres que pueden ser encontrados.

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Acerca dE LOS AUTORES

Foto: Los Hermanos Caamal de la Última Nota.

Los Hermanos Caamal

Jesús y Carlos Caamal, originarios de Felipe Carrillo Puerto, capital de la Zona Maya, son hablantes nativos de maya. Carlos es licenciado en Derecho y Jesús en Ciencias de la Comunicación. Juntos, iniciaron el proyecto La Última Nota en 2016, que hoy se ha consolidado como un medio de comunicación ubicado en la ciudad que los vio nacer y desarrollarse como profesionistas.

En sus inicios, sus coberturas se limitaban a transmisiones en Facebook de noticias locales, como accidentes de tránsito y eventos policiales. La aceptación del público fue tan grande que actualmente cuentan con casi 330 mil seguidores, abarcando prácticamente todo el estado de Quintana Roo, especialmente la Zona Centro.

Los hermanos Caamal se han destacado en la comunidad de Felipe Carrillo Puerto por sus labores altruistas y sociales, promoviendo la cultura maya y fomentando el desarrollo social de la comunidad. Organizan los famosos Tianguis Nocturnos, que se llevan a cabo en diversas colonias populares de la ciudad.

Una de sus actividades más loables es “Regala una sonrisa”, una iniciativa que consiste en recaudar donativos de juguetes para Navidad, destinados a niños de zonas de alta marginación. Esta actividad, que comenzó en 2018, ha crecido año tras año, llegando a más niños cada vez.