Tulum en crisis: hoteles vacíos, vuelos escasos y turismo nacional en fuga.

Lo que alguna vez fue un paraíso del lujo tropical hoy enfrenta su temporada más difícil en años. Hoteles semivacíos, vuelos con baja ocupación y playas desiertas reflejan un declive turístico que amenaza la estabilidad económica de la región.

Según el Sistema de Información Turística de Quintana Roo, en la última semana de septiembre Tulum registró apenas 24 vuelos nacionales y 24 internacionales, cifras que contrastan con las expectativas generadas tras la apertura del nuevo aeropuerto en 2023. La ocupación hotelera se ubicó en 49.2 % de los 11,882 cuartos disponibles, por debajo de Cancún (58.2 %) y la Riviera Maya (49.5 %).

Conrad Bergwerf, expresidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, identifica varios factores detrás del estancamiento: sargazo, inseguridad y sobreoferta de alojamiento, tanto en hoteles como en plataformas como Airbnb. A ello se suma la pérdida de la temporada intermedia de vacacionistas, históricamente clave para mantener flujo constante de visitantes fuera de los periodos de alta demanda.

“Hubo sobreprecio, abuso de tarifas y sobreoferta. Pensaban que siempre iban a estar en vacas gordas”, declaró Bergwerf.

La explosión inmobiliaria de los últimos años elevó los precios de alojamiento, desplazando al turismo nacional, que tradicionalmente llenaba hoteles durante fines de semana largos y vacaciones cortas. Según la consultora The Talks, en 2024 la Riviera Maya recibió 12.2 millones de turistas, de los cuales 9.7 millones fueron extranjeros y apenas 2.5 millones nacionales, evidenciando un cambio estructural en la composición del turismo.

“El turista local más selectivo prefiere destinos internacionales. Si gasta lo mismo aquí que fuera, opta por conocer otro país”, agregó Bergwerf.

El sargazo, presente entre abril y octubre, también afecta la experiencia del visitante. Este año, las autoridades reportaron la recolección de 84,000 a 85,000 toneladas, convirtiendo las playas en zonas de constante limpieza y reduciendo la afluencia a hoteles y restaurantes frente al mar.

A pesar de la inauguración del aeropuerto de Tulum, con 18 destinos operados por 13 aerolíneas, el flujo de pasajeros no ha alcanzado las expectativas, dejando en evidencia que la conectividad por sí sola no resuelve la caída del turismo.

El destino, que alguna vez simbolizó la vanguardia del turismo de lujo en el Caribe mexicano, enfrenta hoy un desafío urgente: revertir la fuga de turistas nacionales, mejorar la percepción de seguridad y garantizar una experiencia ambientalmente atractiva, para no perder el atractivo que lo consolidó en la última década.

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Acerca dE LOS AUTORES

Foto: Los Hermanos Caamal de la Última Nota.

Los Hermanos Caamal

Jesús y Carlos Caamal, originarios de Felipe Carrillo Puerto, capital de la Zona Maya, son hablantes nativos de maya. Carlos es licenciado en Derecho y Jesús en Ciencias de la Comunicación. Juntos, iniciaron el proyecto La Última Nota en 2016, que hoy se ha consolidado como un medio de comunicación ubicado en la ciudad que los vio nacer y desarrollarse como profesionistas.

En sus inicios, sus coberturas se limitaban a transmisiones en Facebook de noticias locales, como accidentes de tránsito y eventos policiales. La aceptación del público fue tan grande que actualmente cuentan con casi 330 mil seguidores, abarcando prácticamente todo el estado de Quintana Roo, especialmente la Zona Centro.

Los hermanos Caamal se han destacado en la comunidad de Felipe Carrillo Puerto por sus labores altruistas y sociales, promoviendo la cultura maya y fomentando el desarrollo social de la comunidad. Organizan los famosos Tianguis Nocturnos, que se llevan a cabo en diversas colonias populares de la ciudad.

Una de sus actividades más loables es “Regala una sonrisa”, una iniciativa que consiste en recaudar donativos de juguetes para Navidad, destinados a niños de zonas de alta marginación. Esta actividad, que comenzó en 2018, ha crecido año tras año, llegando a más niños cada vez.