El cáncer de pulmón en México no se limita únicamente a fumadores. En estados del sur como Quintana Roo, el uso de leña y carbón para cocinar emerge como un factor ambiental que incrementa el riesgo de desarrollar la enfermedad, alertó Luis Antonio Lara Mejía, coordinador del Centro de Investigación Farmacológica del Instituto Nacional de Cancerología (INCAN).
Según el especialista, mientras que en el norte y centro del país el cáncer de pulmón está mayormente asociado al tabaquismo, en el sur y sureste se observa que cinco de cada 10 casos afectan a personas que no fuman, vinculando la enfermedad a factores ambientales y exposición crónica al humo de leña.
“En el sur del país se ha visto el uso de la leña para preparar los alimentos diarios, y esto propicia la aparición de cáncer de pulmón no asociado al tabaco, relacionado con alteraciones genéticas específicas”, explicó Lara Mejía.
En Quintana Roo, según datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI y la Semarnat, 62,193 hogares utilizan leña o carbón para cocinar, lo que representa aproximadamente el 10.8% de las viviendas del estado. La práctica es particularmente común en las 2,176 comunidades rurales, definidas como aquellas con menos de 2,500 habitantes.
El especialista del INCAN destacó que el humo de leña genera una exposición constante a contaminantes que incrementan la incidencia de cáncer de pulmón EGFR, una variante con alteraciones genéticas detectables, subrayando la importancia de políticas de salud pública y ambiental que reduzcan este riesgo en comunidades rurales del sur del país.






