Una agente de la Policía Estatal Preventiva (PEP), identificada como “Juanita” y de más de 60 años de edad, permanece hospitalizada en la clínica del ISSSTE de Chetumal en condiciones precarias, tras haber sufrido lesiones graves durante su jornada laboral hace una semana.
El accidente ocurrió la madrugada del martes pasado, mientras cumplía funciones de guardia en el Juzgado Penal Oral de Chetumal, cuando una reja metálica de más de tres metros de altura se desprendió y le cayó encima.
De acuerdo con el diagnóstico médico, la agente presenta traumatismo craneoencefálico, fracturas en tibia y peroné, lesiones torácicas y golpes internos. Pese a la gravedad, sus familiares denuncian que la uniformada se encuentra en una camilla incómoda, con carencias de insumos médicos y riesgo de infecciones.
Los familiares aseguran que la Secretaría Estatal de Seguridad Ciudadana (SESC) se ha desentendido del caso, a pesar de que el accidente ocurrió en horario de servicio y bajo riesgo laboral. Aunque fueron turnados al Área Jurídica, no han recibido apoyo ni respuesta favorable.
Por temor a represalias, los compañeros de la agente evitaron pronunciarse públicamente, pero señalaron que casos como este evidencian la falta de atención a los policías lesionados en cumplimiento de su deber, así como la necesidad de replantear la jubilación y condiciones laborales del personal de seguridad.
Los familiares hicieron un llamado urgente a la gobernadora del estado y a las autoridades competentes para intervenir y garantizar la atención médica y el respaldo institucional que merece la oficial lesionada






