El Juzgado Noveno de Distrito negó la suspensión solicitada por la empresa Delphinus Blue Planet contra la aplicación de la reforma a la Ley General de Vida Silvestre, conocida como “Ley Mincho”, que prohíbe el uso de mamíferos marinos en espectáculos y actividades de entretenimiento.
La resolución judicial, emitida el jueves 14 de agosto durante la audiencia incidental del juicio de amparo indirecto 777/2025, priorizó el bienestar animal sobre los intereses comerciales. Con ello, el juez determinó que la empresa no podrá continuar con la explotación de delfines en cautiverio mientras se resuelve el fondo del caso.
En su argumentación, el juez sostuvo que, durante décadas, los animales han sido utilizados en espectáculos con fines de “educación y entretenimiento”, pero múltiples evidencias muestran la realidad del sufrimiento y estrés que padecen en cautiverio.
“Concibiendo a los animales no sólo como miembros de una especie, sino como seres vivos capaces de experimentar miedo, sufrimiento y dolor, el derecho a un medio ambiente sano exige que los seres humanos vivan en armonía con otras especies y no se conduzcan de manera hostil ni cruel hacia los animales”, establece el fallo.
La decisión representa un duro golpe para los delfinarios de Quintana Roo, aunque aún puede apelarse mediante un recurso de queja.
La llamada Ley Mincho surgió tras las protestas sociales por el accidente de un delfín conocido como Mincho, que saltó fuera de la alberca del delfinario del hotel Barceló y sufrió graves lesiones. El caso marcó un antes y un después en el debate sobre el uso de mamíferos marinos para entretenimiento en México.
Con esta resolución, la justicia federal refuerza el mensaje de que la protección de la fauna marina prevalece sobre los intereses económicos.






