Entre la injusticia y el miedo: el caso de Nazario en Chun Yah.

En la comunidad maya de Chun Yah, un conflicto por tierras y ganado ha dejado a un hombre golpeado, acusado de ladrón y, sobre todo, con miedo por su vida.

Nazario Cen Aguilar, de 53 años, recuerda con voz quebrada el momento en que su siembra quedó reducida a tallos y tierra. Hace poco más de una semana, un rebaño de alrededor de 30 borregos irrumpió en su parcela de más de dos hectáreas. Allí germinaban calabaza, frijol, maíz y otras hortalizas que representaban no solo su trabajo, sino el alimento y sustento para su familia. “Se lo comieron todo”, relata.

La molestia fue inmediata. Nazario acudió ante la delegada del pueblo, Marleny Cancún Cen, para interponer su queja y exigir que el dueño del rebaño, identificado como Rogelio “N”, asumiera la responsabilidad por los daños. Sin embargo, la respuesta fue un no, presuntamente, Rogelio negó ser el propietario de los animales y se deslindó de toda obligación.

Desesperado y buscando una forma de presionar, Nazario decidió retener uno de los borregos como garantía para que le pagaran lo perdido. Pero esa acción, que él consideró un acto de justicia propia, se convirtió en su peor decisión.

De acuerdo con su testimonio, cuando se dirigía nuevamente a su parcela fue interceptado por Rogelio y otras personas. Lo golpearon, lo amenazaron y lo acusaron de ladrón. Poco después, fue entregado a las autoridades bajo la acusación de robo, mientras que el daño a su milpa quedó impune.

Ahora, además de la humillación y las lesiones, Nazario enfrenta la exigencia de devolver el animal. Nadie, hasta el momento, se ha hecho responsable de los cultivos destruidos. “Tengo miedo de que me hagan algo. Si a mí o a mi familia nos pasa algo, serán ellos los culpables”, advierte con firmeza, aunque sus ojos revelan la preocupación.

La historia de Nazario es el reflejo de los conflictos que surgen cuando la justicia comunitaria y la legal chocan, dejando a los más vulnerables atrapados entre la necesidad y el poder.

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Acerca dE LOS AUTORES

Foto: Los Hermanos Caamal de la Última Nota.

Los Hermanos Caamal

Jesús y Carlos Caamal, originarios de Felipe Carrillo Puerto, capital de la Zona Maya, son hablantes nativos de maya. Carlos es licenciado en Derecho y Jesús en Ciencias de la Comunicación. Juntos, iniciaron el proyecto La Última Nota en 2016, que hoy se ha consolidado como un medio de comunicación ubicado en la ciudad que los vio nacer y desarrollarse como profesionistas.

En sus inicios, sus coberturas se limitaban a transmisiones en Facebook de noticias locales, como accidentes de tránsito y eventos policiales. La aceptación del público fue tan grande que actualmente cuentan con casi 330 mil seguidores, abarcando prácticamente todo el estado de Quintana Roo, especialmente la Zona Centro.

Los hermanos Caamal se han destacado en la comunidad de Felipe Carrillo Puerto por sus labores altruistas y sociales, promoviendo la cultura maya y fomentando el desarrollo social de la comunidad. Organizan los famosos Tianguis Nocturnos, que se llevan a cabo en diversas colonias populares de la ciudad.

Una de sus actividades más loables es “Regala una sonrisa”, una iniciativa que consiste en recaudar donativos de juguetes para Navidad, destinados a niños de zonas de alta marginación. Esta actividad, que comenzó en 2018, ha crecido año tras año, llegando a más niños cada vez.