A los 79 años, Doña Mari cumplió su sueño: voló por primera vez y conquistó Colombia

Ixil, Yucatán.— En un pueblo donde el tiempo parece correr con calma y la vida se teje con historias humildes, Doña María Virginia Córdova Coba decidió escribir la suya con letras grandes y valientes. A los 79 años, con el alma llena de anhelos y la mirada fija en un horizonte lejano, esta mujer yucateca emprendió el viaje de sus sueños: conocer Colombia.

No fue una decisión improvisada. Durante un año entero, Doña María Virginia cocinó con esmero y vendió sus platillos con la misma dedicación con la que crió a sus hijos y sostuvo su hogar. Cada peso que ganaba era guardado con amor, no para lujos ni comodidades, sino para darse a sí misma un regalo pendiente: volar por primera vez y descubrir tierras nuevas.

“Siempre quise conocer Colombia”, confiesa con una sonrisa que desarma. Y no se trataba de un simple capricho turístico. Era un acto de fe, de autonomía, de demostrar que nunca es tarde para vivir con plenitud. Ella sola pagó cada gasto. Sin depender de nadie. Con dignidad y alegría.

Su travesía inició en el Tren Maya rumbo a Cancún, donde abordó un avión por primera vez. Lo que siguió fue una odisea cargada de emoción: Bogotá, Medellín, Guatapé, Zipaquirá… nombres que antes le sonaban lejanos y que ahora habitan en su memoria como estampas vivas. Voló en helicóptero sobre la majestuosa Piedra del Peñol, navegó en yate con la elegancia de una reina y bailó en cada calle que le ofrecía música.

Doña María Virginia no solo conoció otro país: se descubrió a sí misma capaz de todo.

Su historia ha conmovido a quienes la rodean. Vecinos, familiares y hasta desconocidos la ven ahora como símbolo de inspiración. Porque en un mundo que suele poner fecha de caducidad a los sueños, ella rompió esquemas y demostró que el alma no envejece cuando tiene motivos para seguir soñando.

“Lo que más me gustó fue sentirme libre”, dice sin rodeos. Y en esa frase cabe toda una vida.

Hoy, Doña María Virginia ha vuelto a Ixil con el corazón henchido y la maleta llena de recuerdos. Pero más allá de eso, ha regresado con una lección poderosa: nunca es tarde para volar, para bailar, para vivir… y para soñar.

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Acerca dE LOS AUTORES

Foto: Los Hermanos Caamal de la Última Nota.

Los Hermanos Caamal

Jesús y Carlos Caamal, originarios de Felipe Carrillo Puerto, capital de la Zona Maya, son hablantes nativos de maya. Carlos es licenciado en Derecho y Jesús en Ciencias de la Comunicación. Juntos, iniciaron el proyecto La Última Nota en 2016, que hoy se ha consolidado como un medio de comunicación ubicado en la ciudad que los vio nacer y desarrollarse como profesionistas.

En sus inicios, sus coberturas se limitaban a transmisiones en Facebook de noticias locales, como accidentes de tránsito y eventos policiales. La aceptación del público fue tan grande que actualmente cuentan con casi 330 mil seguidores, abarcando prácticamente todo el estado de Quintana Roo, especialmente la Zona Centro.

Los hermanos Caamal se han destacado en la comunidad de Felipe Carrillo Puerto por sus labores altruistas y sociales, promoviendo la cultura maya y fomentando el desarrollo social de la comunidad. Organizan los famosos Tianguis Nocturnos, que se llevan a cabo en diversas colonias populares de la ciudad.

Una de sus actividades más loables es “Regala una sonrisa”, una iniciativa que consiste en recaudar donativos de juguetes para Navidad, destinados a niños de zonas de alta marginación. Esta actividad, que comenzó en 2018, ha crecido año tras año, llegando a más niños cada vez.