Verona, Italia. — Lo que parecía ser una simple foto de recuerdo se convirtió en una verdadera tragedia para el arte: una pareja de turistas rompió una escultura valuada en al menos 43 mil euros en el Palazzo Maffei de Verona, al intentar sentarse sobre ella para tomarse una fotografía.
La pieza dañada es la famosa “Silla Van Gogh”, una delicada obra del artista italiano Nicola Bolla, cubierta con cristales Swarovski, que se desplomó bajo el peso de uno de los visitantes. El incidente ocurrió en plena exposición y fue captado por las cámaras de seguridad del museo.
Según se informó, la pareja aprovechó un descuido del guardia para acercarse a la escultura y fotografiarse. Primero lo hizo la mujer, mientras su acompañante tomaba la imagen. Luego intercambiaron lugares, y fue en ese momento cuando la pieza colapsó ante la presión indebida.
El Palazzo Maffei calificó el hecho como “un gesto irresponsable y superficial”, señalando que el museo procederá legalmente contra los responsables. Aunque no se revelaron sus identidades, el caso ha desatado una ola de indignación en redes sociales.
> “Lo que acabas de ver no es una broma, sino un episodio real”, declaró el museo, que además inició una campaña para concientizar sobre el respeto al patrimonio artístico.
La directora del museo, Vanessa Carlon, calificó el hecho como “la pesadilla de todo museo”. Afortunadamente, tras varios días de trabajo, la escultura pudo ser restaurada, aunque el daño simbólico ya estaba hecho.
Nicola Bolla, autor de la obra, es reconocido por su estilo influenciado por el Barroco y Rococó, y por el uso de materiales brillantes y frágiles como los cristales Swarovski. En 1997, su obra “Calavera” —también hecha con estos cristales— anticipó por una década la icónica calavera de Damien Hirst.
El museo espera que este lamentable suceso sirva como lección global: el arte es para admirarse, nunca para subestimarse.






