Tuzik, Quintana Roo.— En un ambiente de reflexión, alegría y profundo vínculo con la cultura maya, niñas y niños de la comunidad de Tuzik participaron en una jornada lúdica y educativa en la Fototeca Tuzik’, donde el juego ancestral Patolli fue el protagonista de un ejercicio colectivo de imaginación y memoria.
Organizadores del evento explicaron que el objetivo fue generar un espacio de convivencia y aprendizaje a través del juego, promoviendo una reflexión sobre el pasado, el presente y el porvenir desde una mirada comunitaria. “Buscamos que las infancias imaginen formas de enfrentar los retos que les esperan, recurriendo a la sabiduría de sus raíces”, señalaron en entrevista.
El Patolli, juego precolombino registrado en códices y petrograbados de todo el país, fue el eje central de la actividad. Las niñas y niños no solo aprendieron a jugarlo, sino que también conocieron su historia, su relación con la lengua y el pensamiento maya, y su valor como herramienta de resistencia cultural. A través de textos del Chilam Balam, los participantes exploraron símbolos, significados y enseñanzas milenarias, muchas veces ignoradas o en riesgo de desaparecer.
Cada participante recibió un tablero e instrucciones para llevar el conocimiento a sus hogares y compartirlo con sus familias, fomentando la continuidad de esta práctica ancestral en su vida cotidiana.
Esta iniciativa forma parte del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, en su vertiente México en Escena Grupos Artísticos (MEGA), y busca fortalecer la identidad cultural desde la infancia, apostando por el juego y el arte como caminos para imaginar otros futuros posibles.






