El Comité Consultivo Nacional de Normalización de Salud Pública, oficializó la partería en el país, a través de la aprobación de la Norma Oficial Mexicana NOM-020-SSA-2025, titulada “Para establecimientos de salud y el reconocimiento de la partería en la atención integral materna y neonatal”.
Esta norma tiene como objetivo establecer las disposiciones que deben cumplir los establecimientos de salud públicos, privados y sociales que brindan atención integral en salud materna y neonatal. Además, busca reconocer y regular la práctica de la partería tradicional, basándose en evidencia científica y en las recomendaciones más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En la península de Yucatán, la práctica de la partería sigue siendo vigente en las comunidades, quienes difícilmente tiene atención médica, aunque cada vez está en riesgo, aunque no existe un dato estadístico reciente los Servicios de Salud de Yucatán (SSY) en enero de 2006, se reportó la existencia de 735 parteras capacitadas en todo el estado.
En Quintana Roo, la casa de la mujer indígena reportó que tenían en su registro un aproximado de 20 a 50 mujer que ejercen esta labor en la entidad.
Importancia de la partería en la Península de Yucatán
El catedrático Javier Hirose López de la Universidad de Oriente, Yucatán, expuso que en la Península de Yucatán, la partería tradicional ha sido fundamental en la atención de la salud materna y neonatal, especialmente en comunidades rurales e indígenas.
Asimismo, destaca que los saberes medicinales de la tradición maya han permitido a muchas comunidades resolver sus problemas básicos de salud, manteniendo prácticas ancestrales que fortalecen la identidad cultural y la cohesión social.
Por su parte, Hilda E. Argüello-Avendaño, Ana Mateo-González, en su artículo ”Parteras tradicionales y parto medicalizado, ¿un conflicto del pasado? Evolución del discurso de los organismos internacionales en los últimos veinte años”, destacan los riesgos de la pérdida de la práctica de la partería, como:
• Desatención en comunidades rurales: La falta de parteras tradicionales podría dejar a comunidades aisladas sin acceso a servicios de salud materna adecuados.
• Pérdida de conocimientos ancestrales: Estos saberes, transmitidos de generación en generación, podrían desaparecer, afectando la diversidad cultural y el patrimonio intangible de la región.
• Sobrecarga del sistema de salud formal: La ausencia de parteras podría aumentar la demanda en hospitales y clínicas, saturando los servicios y disminuyendo la calidad de la atención.
Investigaciones señalan que la partería tradicional no solo atiende el parto, sino que comprende todo el proceso de embarazo, parto y puerperio dentro de la sociedad en la que se desenvuelve.
Su pérdida podría significar la desaparición de prácticas que van más allá de la atención obstétrica biomédica, afectando la salud integral de las mujeres y sus comunidades.
La implementación de la NOM-020-SSA-2025 representa un paso significativo para garantizar una atención materna más equitativa y de calidad en México, reconociendo y fortaleciendo el papel de la partería tradicional en el sistema de salud.






