Acapulco, Guerrero – Un matrimonio celebrado entre dos men0res de 13 años Gael y Celia, en la comunidad de Huamuchitos ha generado una ola de indignación en la región y a nivel nacional. La ceremonia, transmitida en vivo a través de redes sociales el pasado 23 de febrero, fue promovida por las familias de ambos adolescentes como parte de un acuerdo tradicional basado en “usos y costumbres”.
Durante la jornada, la boda se realizó de manera informal, sin validez legal, y se enmarcó como un “matrimonio arreglado”, práctica que, según defensores de la tradición, forma parte de las costumbres locales en algunas comunidades de Guerrero. Sin embargo, la medida ha provocado fuertes críticas por parte de diversos sectores, que consideran que la unión de menores vulnera los derechos y el bienestar de los niños.
La polémica se intensificó cuando la alcaldesa de la localidad, Abelina López, justificó la celebración afirmando que se trata de una práctica cultural común en la región. “Eso lo hicieron como se dice de usos y costumbres, sin la legalidad, pero bueno, eso ya no compete a la autoridad como tal”, declaró la mandataria, sus comentarios encendieron el debate público sobre la protección de la inf4ncia y la necesidad de actualizar las tradiciones a los estándares de derechos humanos.
A pesar de que existe un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación que sanciona la cohabitación forzada de menores con penas de prisión, hasta el momento no se han iniciado acciones legales contra quienes promueven este tipo de uniones. La respuesta de la sociedad y de organizaciones dedicadas a la protección de los derechos de la niñez ha sido de rechazo, exigiendo una intervención inmediata para prevenir futuros casos.
La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, aún no se ha pronunciado sobre el asunto, lo que ha incrementado la incertidumbre y el clamor por tomar medidas efectivas para proteger a los menores y garantizar que las prácticas culturales no vulneren sus derechos fundamentales.
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