El gobierno de Argentina, encabezado por Javier Milei, anunció el pasado 5 de febrero la prohibición de tratamientos hormonales y cirugías de cambio de s3xo para menores de 18 años, revirtiendo así una disposición de la Ley de Identidad de Género aprobada en 2012.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, justificó la medida al afirmar que estas intervenciones representan un “gr4ve riesgo para la salud física y mental” de los menores y que, en muchos casos, sus efectos son irreversibles.
El anuncio ha generado reacciones divididas en Argentina y a nivel internacional. Mientras algunos sectores celebran la decisión bajo el argumento de proteger a los menores, organizaciones LGBTIQ+ y defensores de derechos humanos la consideran un retroceso en materia de derechos de identidad y acceso a la salud.
La medida podría enfrentar impugnaciones legales, ya que la ley de 2012 garantizaba el acceso a estos tratamientos como parte del derecho a la identidad de género. Entretanto, el debate sobre los derechos tr4ns en Argentina vuelve a estar en el centro de la agenda política y social.






