Por redacción/ www.laultimanota.com.mx
Hasta el momento, la pirámide de Expomaya sigue en pie. Una inspección aérea reciente confirmó que la estructura, construida durante la administración del entonces presidente municipal Sebastián Uc Yam, permanece intacta.
Al parecer, las autoridades están respetando la construcción y es posible que, en el futuro, sea integrada como un atractivo dentro de las instalaciones. Sin embargo, es importante señalar que la pirámide quedó dentro de una propiedad federal, lo que significa que cualquier decisión sobre su destino depende de la autoridad competente.
Más allá de la cuestión legal, la permanencia de la pirámide también implica una reflexión sobre su valor moral y cultural. Aunque no se trata de un vestigio auténtico de la civilización maya, su construcción tuvo como propósito reforzar la identidad de la zona maya de Quintana Roo. Con el paso de los años, tanto habitantes como nuevas generaciones la han adoptado como parte del paisaje urbano de Felipe Carrillo Puerto, lo que abre el debate sobre su conservación.






