CIUDAD DE MÉXICO.- Elon Musk, el multimillonario dueño de Tesla, SpaceX y X, pasó de la ironía y la burla a un súbito reconocimiento hacia el gobierno de México, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara que, tras una conversación con Donald Trump, se había logrado pausar por un mes la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas.
El magnate, quien en las últimas semanas respaldó abiertamente las políticas del republicano, no dudó en expresar su asombro al compartir la publicación de Sheinbaum con un escueto pero revelador “Amazing”.
Antes de este inesperado cambio de postura, Musk se había burlado abiertamente de la mandataria mexicana, luego de que ella rechazara los señalamientos de Trump sobre los supuestos nexos del gobierno con el crimen organizado. En aquel momento, el empresario sudafricano se limitó a reaccionar con un emoji de risa, generando polémica en redes.
Además, cuando el presidente de EE.UU. ordenó clasificar a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas, Musk también respaldó las críticas republicanas contra un reportaje de The New York Times, que advertía sobre el impacto económico de esta decisión. El multimillonario incluso compartió teorías sobre presuntos vínculos de Carlos Slim con el narcotráfico, usando un emoji de monóculo en tono de sospecha.
El repentino giro en la actitud de Musk ha generado debate: ¿realmente cambió su percepción sobre México o simplemente está protegiendo sus intereses comerciales? Su empresa Tesla aún tiene planes de expansión en el país, lo que podría explicar su reacción tras el anuncio de Sheinbaum.
Lo cierto es que, aunque Musk suele moverse entre la provocación y la estrategia, su respaldo a Trump y su papel en su administración lo colocan como un actor clave en la relación entre ambos países. Ahora, tras la pausa en los aranceles, queda por ver si su asombro se convierte en una postura más conciliadora o si volverá a la confrontación en cualquier momento.






