La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles que enviará al Congreso un paquete de leyes secundarias con el objetivo de consolidar a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como empresas públicas del Estado, fortaleciendo su papel en el sector energético.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que esta medida es parte de la reforma energética aprobada por el Senado en octubre pasado, la cual revirtió disposiciones clave de la reforma impulsada en 2013 por Enrique Peña Nieto, que abrió el sector a la iniciativa privada.
Un revés a la privatización
La mandataria subrayó que estas reformas representan un cambio histórico, pues buscan devolver a Pemex y CFE el control del sector, aunque manteniendo una participación privada limitada.
“Se fortalece a las empresas públicas. Es algo muy importante, trascendente, histórico”, afirmó Sheinbaum, asegurando que esta modificación corrige el rumbo privatizador de la reforma de Peña Nieto y de las leyes secundarias establecidas en 1992.
Además, la presidenta cuestionó la idea de que la CFE pudiera considerarse un monopolio, argumentando que no se puede comparar una empresa pública con una privada.
Hacia una soberanía energética
La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, respaldó la iniciativa y aseguró que el paquete de leyes proporcionará a Pemex y CFE las herramientas necesarias para recuperar la soberanía energética del país.
“Estas reformas son la base que faltaba para garantizar un sector energético fuerte, confiable y sustentable”, enfatizó González Escobar.
Con este nuevo marco legal, el Gobierno de Claudia Sheinbaum busca consolidar una política energética nacionalista, asegurando el control estatal sobre recursos estratégicos y la generación de energía en México.






