Washington, D.C. – Los funcionarios de salud pública de Estados Unidos han recibido instrucciones de suspender de manera inmediata toda colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un memorando interno emitido el domingo por John Nkengasong, representante de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
La orden también prohíbe a los empleados del CDC ingresar a las oficinas de la OMS, marcando un punto crítico en la relación entre ambas entidades en medio de brotes globales como el virus de Marburgo, la viruela símica y la gripe aviar.
El memorando no especifica las razones detrás de la decisión, pero llega días después de que el expresidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva para iniciar el proceso de retiro formal de Estados Unidos de la OMS. Aunque este proceso requiere la aprobación del Congreso y un aviso formal con un año de anticipación, la medida ya genera preocupación por su impacto en la coordinación global para combatir emergencias sanitarias.
Impacto en emergencias sanitarias
La suspensión podría dificultar investigaciones y respuestas conjuntas a brotes infecciosos, especialmente en África, donde OMS y CDC colaboran estrechamente. Además, esta decisión se da mientras Estados Unidos sigue monitoreando brotes de gripe aviar que afectan al ganado nacional.
Especialistas han advertido que esta ruptura en la cooperación con la OMS podría ralentizar los esfuerzos para contener enfermedades emergentes, afectando tanto a nivel local como global.
Mientras se espera más claridad sobre el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y la OMS, el memorando de Nkengasong indica que el personal del CDC debe mantenerse al margen de cualquier actividad conjunta hasta nuevo aviso.






