La Casa Blanca generó controversia al publicar una fotografía de migrantes deportados, caminando encadenados hacia un avión, como parte de una operación de deportación masiva impulsada por la administración de Donald Trump.
La imagen fue difundida por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, y mostró a migrantes siendo conducidos en fila, con cadenas visibles, en un vuelo de deportación. La portavoz calificó la operación como la “mayor deportación masiva de la historia” de Estados Unidos, afectando a cientos de personas que ingresaron ilegalmente al país.
La imagen y las declaraciones provocaron una ola de críticas, especialmente por parte de organizaciones de derechos humanos, que calificaron el tratamiento de los migrantes como inhumano y degradante. A pesar de las críticas, la Administración Trump defendió la medida, señalando que aquellos que entraran ilegalmente a Estados Unidos enfrentarían consecuencias severas.
La operación se llevó a cabo poco después de que Trump asumiera su segundo mandato, cumpliendo con sus promesas de endurecer la política migratoria, que incluye el despliegue de más tropas en la frontera sur y la deportación de “millones de extranjeros criminales”.






