La inflación general en México registró un descenso significativo durante la primera quincena de enero de 2025, ubicándose en un 3.69% interanual, su nivel más bajo en cuatro años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado, el quinto declive consecutivo, refuerza las expectativas de que el Banco de México continuará con recortes en la tasa de interés clave.
A pesar de que los analistas proyectaban una tasa del 3.78%, el resultado estuvo por debajo de lo previsto, colocándose dentro del rango objetivo del banco central, que es del 3% ± un punto porcentual. Sin embargo, la inflación subyacente —que excluye productos de alta volatilidad— aceleró a un 3.72%, marcando su tercer aumento consecutivo.
En la primera quincena del año, los precios al consumidor aumentaron un 0.20%, mientras que el índice subyacente creció un 0.28%. Entre los productos con mayores incrementos destacaron los servicios en loncherías, fondas, torterías y taquerías, así como la gasolina de bajo octanaje y la electricidad. Por otro lado, los precios del transporte aéreo, el jitomate y el huevo registraron las mayores disminuciones.
En diciembre de 2024, el Banco de México redujo su tasa de interés de referencia en 25 puntos base por quinta vez consecutiva, llevándola a un 10%. Además, indicó que podría continuar con recortes a lo largo de 2025, incluso con ajustes de mayor magnitud.
No obstante, las políticas económicas anunciadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podrían modificar este escenario, según declaró el subgobernador Jonathan Heath. Aunque el consenso del mercado anticipa un recorte de 25 puntos base en febrero, algunos especialistas ya consideran posible una reducción de hasta 50 puntos base.
La evolución de la inflación general y subyacente seguirá siendo un factor clave en las decisiones del banco central, especialmente en un contexto global de incertidumbre económica.






