En respuesta a la política migratoria implementada por el gobierno de Donald Trump, que ha intensificado las deportaciones y repatriaciones hacia México, el gobierno mexicano ha iniciado la construcción de carpas gigantes en los municipios fronterizos de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo, en Tamaulipas.
Elementos de la Marina y la Secretaría de Defensa Nacional están a cargo de la habilitación de estas instalaciones, que se prevé estarán listas esta misma semana. Cada una de las carpas tiene capacidad para albergar a 2,500 personas y está equipada con regaderas, cocinas, dormitorios y áreas familiares para garantizar la convivencia y dignidad de los migrantes.
Además, las carpas cuentan con servicios de internet y teléfonos para que los migrantes puedan comunicarse gratuitamente con sus familiares. Se contempla que, tras ser recibidos, se les brinde atención médica y se les facilite su traslado a sus lugares de origen de manera escalonada, como parte de las medidas de contención migratoria del gobierno federal.
Esta iniciativa refleja los esfuerzos por atender la creciente crisis migratoria y garantizar condiciones dignas para las personas deportadas en su retorno a territorio mexicano.






