En el marco del primer Congreso Mundial sobre Desapariciones Forzadas, organizado por la ONU en Ginebra, Suiza, familiares de víctimas mexicanas alzaron la voz para denunciar la crisis humanitaria que enfrenta México. Con más de 120 mil personas desaparecidas y solo 40 sentencias condenatorias, el país enfrenta críticas por la impunidad que prevalece en estos casos.
Durante el evento, colectivos desplegaron una bandera mexicana acompañada por una manta con el mensaje: “Nuestros desaparecidos están ausentes por definición, pero se hacen presentes en todas partes y por todo el mundo”. Entre consignas como “¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, interpelaron a la representación del Estado mexicano, exigiendo acciones inmediatas tras más de una década de inacción gubernamental.
Mariano Machain, de Serapaz, destacó que también se abordó la crisis en identificación forense, con más de 72 mil cuerpos sin identificar en México. Además, denunció la falta de compromiso del gobierno de Claudia Sheinbaum para atender los ataques a buscadoras y la ausencia de propuestas claras y efectivas.
Por su parte, Juan Carlos Gutiérrez, de Idheas, subrayó la importancia de las acciones urgentes emitidas por la ONU, que México está obligado a cumplir, aunque persisten 408 casos pendientes bajo esta medida.
En tanto, la desaparición de Ricardo Lagunes y Antonio Díaz Valencia, defensor y líder comunitario en Michoacán, fue recordada por la ONU, que reiteró el llamado a continuar su búsqueda y garantizar la protección de sus familias.
El congreso continuará mañana, dando espacio para que las voces de las víctimas sigan resonando en busca de justicia global.






