En un episodio digno de una película de comedia, dos presuntos ladrones fueron detenidos en el puerto de Celestún, Yucatán, pero no por métodos convencionales: los agentes utilizaron tirahules como su arma principal.
El insólito incidente ocurrió cuando uno de los sospechosos intentó escapar trepando a un techo, desde donde comenzó a lanzar piedras para mantener a raya a los policías. Sin embargo, los oficiales, con puntería digna de campeones, respondieron usando tirahules para neutralizar la amenaza. El resultado: un ladrón desconcertado, llorando y esposado en cuestión de minutos.
“Nunca había visto algo así, parecía más una escena de comedia que una persecución real”, relató entre risas uno de los testigos que presenció la peculiar detención.
Los vecinos de Celestún aplaudieron la creatividad de los agentes y esperan que este insólito hecho sea un mensaje claro para aquellos que intenten delinquir en la zona: en el puerto, hasta los tirahules son herramientas de justicia.






