Ciudad de México. – La presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente Ernesto Zedillo protagonizan un intenso intercambio de señalamientos sobre la calidad democrática y la reforma judicial en México.
El pasado viernes, en el Seminario de Perspectivas Económicas 2025 del ITAM, el expresidente Zedillo afirmó que el país “ha perdido la categoría de país democrático”. Criticó la propuesta de reforma judicial impulsada por Sheinbaum, que busca la elección de jueces mediante voto popular y la eliminación de órganos autónomos, señalando que México se dirige hacia “una autocracia de partido hegemónico”.
Zedillo subrayó que “los mexicanos no necesitamos un país gobernado por un caudillo oculto en la oficina anexa a la Presidencia” y enfatizó la importancia de preservar las reglas democráticas en el ejercicio del poder.
En respuesta, la presidenta Sheinbaum defendió su iniciativa y recordó la reforma judicial de 1995 impulsada por Zedillo, la cual calificó como verdaderamente autoritaria. Durante el evento por los primeros 100 días de su gobierno, Sheinbaum afirmó:
“Si el objetivo hubiera sido controlar la Suprema Corte, habríamos hecho una reforma al estilo Zedillo, que en 1995 desapareció la antigua Corte y nombró una nueva a su contentillo. Eso sí era autoritarismo; nosotros queremos acabar con la corrupción en el Poder Judicial.”
Este cruce de declaraciones refleja las tensiones entre el modelo de transformación promovido por el gobierno actual y las críticas de sus detractores, quienes advierten sobre los riesgos a la democracia en el país.






