El jefe de gobierno de Ontario, la mayor provincia de Canadá, Doug Ford, ha intensificado las tensiones diplomáticas entre Canadá, México y Estados Unidos al exigir a las autoridades mexicanas que elijan entre sus relaciones con China o con Washington. Ford, quien previamente sugirió que México debería ser expulsado del T-MEC, sostiene que la relación comercial de México con China está afectando negativamente a los empleos en Estados Unidos y Canadá.
Ford argumentó que China está enviando componentes baratos a México, donde se etiquetan como “Hecho en México” para luego ser enviados a los mercados de Estados Unidos y Canadá, lo que, según él, está provocando la pérdida de empleos en América del Norte. En sus declaraciones, el político canadiense fue tajante: “México tiene que decidirse. Está con Pekín o con Washington. Yo puedo asegurar que los canadienses están con Washington”.
Este ultimátum llega en un contexto de creciente tensión en América del Norte, con la amenaza del expresidente Donald Trump de imponer aranceles a las exportaciones canadienses y de utilizar la “fuerza económica” de Estados Unidos para presionar a Canadá. Las palabras de Trump han generado una fuerte reacción en Canadá, con el primer ministro Justin Trudeau declarando rotundamente que Canadá “jamás” será parte de Estados Unidos.
Ford, por su parte, ya ha anunciado que en febrero viajará a Washington junto a otros jefes de gobierno provinciales para reforzar el mensaje de que los aranceles impuestos por Trump perjudican tanto a Estados Unidos como a Canadá. Según Ford, uno de los principales objetivos del primer ministro Trudeau en este momento debería ser evitar que Estados Unidos aplique dichos aranceles.






