La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo una reunión este mediodía en Palacio Nacional con Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores, y Francisco Garduño, comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), en respuesta al posible escenario de una deportación masiva de mexicanos tras la próxima llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en enero de 2025.
Sheinbaum destacó en la mañana que su administración está tomando medidas preventivas para garantizar una bienvenida digna a los connacionales que puedan ser deportados. “Es nuestra obligación recibir a las mexicanas y mexicanos que regresen al país. Estamos trabajando en estrategias para enfrentar una deportación masiva si se diera el caso”, señaló.
La reunión subraya la urgencia de fortalecer las políticas migratorias y sociales ante la incertidumbre que generan las políticas de Trump, conocidas por sus posturas severas hacia la comunidad migrante. Tanto la Secretaría de Relaciones Exteriores como el INM están diseñando un plan integral para atender a quienes pudieran regresar, enfocándose en su reintegración económica, social y laboral.
La colaboración entre los niveles de gobierno será clave para mitigar el impacto de una deportación masiva, un desafío que podría transformar el panorama migratorio y social del país.






