El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, advirtió este sábado que miles de soldados norcoreanos desplegados en la región fronteriza rusa de Kursk están a punto de entrar en combate contra Ucrania. Según los servicios de inteligencia estadounidenses, estas tropas, estimadas en 10 mil efectivos, han sido entrenadas e integradas en las formaciones rusas, aunque aún no se ha registrado actividad de combate significativa.
Austin, quien se encontraba en Fiyi durante su declaración, afirmó que espera que los soldados norcoreanos participen en los enfrentamientos “pronto”. La movilización refuerza las preocupaciones de Kiev, que ha denunciado que Rusia ha concentrado una fuerza total de 50 mil hombres para intentar recuperar partes de la región de Kursk, ocupadas por Ucrania desde agosto.
Por su parte, altos funcionarios surcoreanos y un grupo de investigación señalaron que Moscú ha suministrado a Pyongyang petróleo, misil3s antiaéreos y ayuda económica a cambio del envío de tropas norcoreanas, en un acuerdo que refuerza la relación militar entre ambas naciones.
Esta cooperación coincide con un distanciamiento de Corea del Norte hacia Estados Unidos. El líder norcoreano, Kim Jong Un, declaró que los intentos diplomáticos con Washington solo confirmaron su “inmutable hostilidad”. Desde el fracaso de la segunda cumbre entre Kim y el expresidente Donald Trump en Hanói en 2019, Pyongyang ha acelerado su desarrollo arm4mentístico y dejado de lado la diplomacia tanto con Estados Unidos como con Corea del Sur.
En los últimos meses, Corea del Norte ha fortalecido su alianza con Rusia, lo que incluye su participación en la guerra contra Ucrania. Este movimiento preocupa a la comunidad internacional, que observa cómo la cooperación militar entre ambas naciones intensifica un conflicto que ya ha dejado graves consecuencias humanitarias y geopolíticas.






