La reciente elección de Jorge Romero Herrera como líder nacional del Partido Acción Nacional (PAN) ha traído consigo un enfrentamiento con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en una conferencia señaló que Romero es el presunto “jefe del Cártel Inmobiliario” en la alcaldía Benito Juárez. Ante estas declaraciones, Romero respondió de manera contundente, invitando a Sheinbaum a “reflexionar” y asegurando que no existe ninguna imputación en su contra, pese a los señalamientos hechos en el libro “Decisiones Difíciles” del expresidente Felipe Calderón, publicado en 2020.
En un video compartido en su cuenta de X, Romero expresó: “Presidenta, antes que nada, le agradezco que empiece a hablar de mí. Vamos bien, y estoy seguro de que el PAN le seguirá dando de qué hablar”. Además, reafirmó su intención de establecer un diálogo público y transparente, destacando que “hablando es como se entiende la gente” y que buscará soluciones a los problemas que afectan al país.
Sin embargo, la lideresa de Morena, Luisa María Alcalde, también intervino en el conflicto, calificando la postura de Romero como “arrogante” y sugiriendo que el panista debería aclarar su supuesta participación en actos de corrupción. “Debería iniciar su gestión aclarando su papel en el cártel inmobiliario, tal como lo acusó el propio Felipe Calderón”, comentó Alcalde en sus redes.
El intercambio entre Romero y las figuras de Morena refleja las tensiones crecientes entre los partidos en un contexto de elecciones y cambios políticos. La respuesta de Romero, y su llamado a un diálogo transparente, marca el inicio de un liderazgo que promete ser combativo y polémico.






