Ismael Briseño Mukul, originario de la comunidad maya de Sacalaca, en el municipio de José María Morelos, Quintana Roo, representa un ejemplo de cómo la educación puede abrir puertas y cambiar vidas. Proveniente de una de las zonas más marginadas del estado, Ismael logró graduarse en la licenciatura de Lengua y Cultura en la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO) y ahora se destaca como catedrático en su alma mater.
“La universidad me cambió la vida. Terminé el bachillerato sin posibilidades de estudiar en otro lugar. Con la apertura de la Universidad Intercultural Maya, aunque ya tenía 24 años, encontré la oportunidad de cursar una carrera. Recibí apoyo en colegiaturas, equipo de cómputo y acceso a biblioteca, recursos inexistentes en mi comunidad”, explica Ismael. Hoy, su historia inspira a otros jóvenes mayas con limitaciones económicas.
Gracias a su preparación, Ismael ha participado en concursos académicos y recientemente obtuvo una beca para estudiar una maestría en Antropología Social en la Ciudad de México. Este logro confirma su convicción de que los jóvenes indígenas pueden alcanzar metas educativas que antes parecían imposibles.
La UIMQROO ha sido fundamental en esta transformación, impulsando a muchos estudiantes hacia logros académicos y laborales dentro y fuera de México. Ismael ha visto cómo sus compañeros de universidad han llegado a doctorados, trabajos en Canadá y Belice, y estudios en otras instituciones de renombre. “El límite uno se lo pone”, reflexiona. “La UIMQROO ha contribuido a nuestras comunidades como ninguna otra universidad.”
La historia de Ismael Briseño Mukul es una prueba del impacto positivo de la UIMQROO, que sigue siendo una plataforma de oportunidades para jóvenes en la zona Maya, transformando vidas y construyendo un futuro con esperanza a través de la educación.






