Ciudad de México – Decenas de personas se reunieron este miércoles en la Glorieta de las Mujeres que Luchan para honrar a las v1ctim4s de f3m1nicidi0, d3saparición y mu3rte por cáncer. Con un altar en el centro de la glorieta, familiares, activistas y colectivos buscaron mantener viva la memoria de aquellas mujeres que han p3rdido la v1da, reafirmando la exigencia de justicia en cada caso.
El altar fue decorado con frutas, flores de cempasúchil y fotografías de las mujeres recordadas, muchas de ellas v1ctim4s de f3m1nicidi0, mientras que otras fueron activistas, estudiantes, trabajadoras y madres buscadoras. Para los familiares presentes, este homenaje fue un acto de resistencia y un recordatorio de que la lucha por justicia y memoria continúa.
Una exigencia de justicia y un grito de memoria
Entre quienes asistieron al homenaje se encontraba Lidia Florencio, madre de Diana, v1ct1ma de fem1nic1di* en el Estado de México en 2017. Para ella, la ofrenda simboliza la necesidad de no olvidar a su hija y a las miles de mujeres as3sin4d4s en el país, quienes aún no han encontrado justicia. “Me duele, pero a la vez hay satisfacción al ver que cada vez más compañeras, colectivas y organizaciones suman a Diana en sus altares”, expresó Lidia en una entrevista, el altar es un recordatorio de que la lucha por Diana y otras mujeres continúa.
Además de las fotografías en el altar, alrededor de la Glorieta se colocaron más de 50 imágenes de mujeres as3s1nad4s en diversas partes de México. Algunas llevaban una breve leyenda sobre lo sucedido a la v1ct1m4, mientras que otras mostraban solo su nombre y rostro, un testimonio silencioso de vidas truncadas y familias rotas.
El homenaje a las mujeres que luchan contra el cáncer
El evento contó también con la participación del colectivo Tetas y Rayas, conformado principalmente por mujeres que han enfrentado el cáncer. En solidaridad con el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, celebrado el pasado 19 de octubre, las integrantes del colectivo colocaron brasieres alrededor de la glorieta. En una sección particular, brasieres negros honraban a las mujeres fall3cid4s a causa de esta enfermedad, recordando también la falta de acceso a tratamientos y políticas de salud pública que afectan a las pacientes de cáncer.
Sandra Monroy, fundadora del colectivo, denunció lo que considera “f3m1nic1dio institucional” al señalar la escasez de políticas públicas y atención adecuada para mujeres con cáncer en el sistema de salud. Para Sandra y sus compañeras, la lucha contra el cáncer no es solo personal, sino también social y política, buscando dar voz a quienes no la tienen y visibilizar la necesidad de cambios profundos en la atención médica.
Este altar en la Glorieta de las Mujeres que Luchan es más que un homenaje; es una manifestación de res1stencia y memoria. Con la presencia de familiares, activistas y colectivos, el evento fue un recordatorio de la necesidad de justicia y el compromiso de no olvidar a las mujeres que han perdido la vida en circunstancias de v10lenc1a y n3gligenc1a.
Fuente informativa: Milenio






