El pasado 25 de octubre, la tensión se desbordó en el Centro Histórico de Querétaro cuando la policía municipal desalojó por la fuerza a un grupo de artesanos indígenas. Este desalojo, justificado por el presidente municipal Felipe Fernando Macías en el marco del Plan de Ordenamiento del Centro Histórico, ha desatado una ola de protestas y resistencia entre los afectados.
Los artesanos, en su mayoría mujeres que elaboran las tradicionales muñecas leles, se manifestaron pacíficamente frente al Edificio de Gobierno del Estado, levantando carteles que denunciaban la represión y la discriminación sufrida por su origen indígena. Aseguran que el mercado artesanal inaugurado en julio, ubicado en la calle Allende Sur, no ha ofrecido la solución prometida para mejorar sus ventas.
El conflicto no es nuevo. En marzo de este año, un incidente violento fue grabado, donde un inspector municipal agredió a una artesana en el andador 5 de mayo. Este patrón de desalojo y represión hacia los artesanos ha sido recurrente, como se evidenció también en un intento de desalojo el 15 de julio de 2021 en los Tribunales de Justicia.
El mercado artesanal, inaugurado como una alternativa, ha resultado en una baja significativa de ventas para aquellos que se trasladaron. Artesanos entrevistados en un fotorreportaje de Tribuna señalaron que, en comparación con las ventas que realizaban en la calle, que podían alcanzar hasta mil pesos diarios, en el mercado sus ingresos no superan los 300 pesos. Las quejas son claras: la falta de promoción y la ubicación poco estratégica del mercado han afectado su viabilidad económica.
Las promesas de transporte turístico para atraer compradores no se han cumplido, y la escasa visibilidad del mercado ha dejado a muchos artesanos en la incertidumbre. Además, las sanciones impuestas a locatarios del centro por tener su mercancía fuera de sus locales han intensificado la crisis, con multas que ascienden a más de dos mil pesos.
En respuesta a la creciente frustración, se ha solicitado la destitución del presidente municipal Macías a través de un juicio político, movilizando a colectivos, estudiantes y ciudadanos en apoyo a los artesanos. El lunes 29 de octubre, diversas concentraciones se llevaron a cabo frente al Congreso del Estado, mientras los artesanos continúan su plantón en las oficinas del gobierno, demandando un trato justo y soluciones efectivas para su situación.
La resistencia de estos artesanos indígenas ante la adversidad y su lucha por la dignidad y el reconocimiento de sus derechos culturales y económicos se mantiene firme, mientras la comunidad sigue dividida entre quienes apoyan el Plan de Ordenamiento y quienes exigen una reconsideración que respete sus tradiciones y medios de vida.
Fuente informativa: Tribuna Querétaro






