La ministra presidenta del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), Norma Piña, ha perdido el control que ejercía sobre este órgano, quedando en minoría frente a un grupo de consejeros que apoyan la reforma al Poder Judicial y se oponen al paro que actualmente sostiene el sector, cumpliendo ya 51 días de protestas por parte de trabajadores, jueces y magistrados.
La situación se complica aún más con la reciente adhesión del consejero Sergio Javier Molina al bloque propuesto por el gobierno, lo que ha desdibujado la mayoría que alguna vez tuvo Piña. A pesar de contar con el respaldo de siete ministros en la Suprema Corte, su influencia en el CJF se ha visto severamente debilitada, un hecho reconocido por el coordinador morenista en el Senado, Adán Augusto López. Este señaló que el consejo está tomando decisiones que no coinciden con la presidenta, a raíz de las negociaciones lideradas por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
Uno de los puntos críticos que se abordará en las próximas sesiones del CJF es la votación sobre la suspensión de labores de los trabajadores del Poder Judicial. Históricamente, los consejeros han afirmado que quienes no asisten a sus puestos no deberían recibir salarios, un tema que seguramente exacerbará las tensiones actuales.
Patricia Aguayo, vocera de los trabajadores del Poder Judicial, no ha dudado en acusar de traición a aquellos que, como Molina, han cambiado de bando. Esta deserción subraya la fragilidad del liderazgo de Piña y el clima de incertidumbre que rodea a las instituciones judiciales en el país.
Adán Augusto López también aprovechó su intervención en el Senado para reconocer el papel de la secretaria de Gobernación en este contexto, destacando la importancia de la política y la negociación en la resolución de conflictos públicos. Afirmó que el trabajo conjunto ha sido esencial para abordar los asuntos que afectan a la sociedad, aunque dejó claro que esto no significa que todos los integrantes del CJF estén alineados con la visión de la presidenta.
Este escenario tenso sugiere que el CJF podría continuar tomando decisiones que, lejos de alinearse con los deseos de Norma Piña, reflejen una nueva dirección en la política judicial del país. La fortaleza que aún posee en la Suprema Corte podría ser insuficiente para contrarrestar la creciente influencia de quienes apoyan la reforma y cuestionan el estado actual del Poder Judicial.
Fuente informativa: Milenio






