El Pleno del Senado de la República aprobó la reforma constitucional que devuelve a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) su carácter de empresas públicas del Estado. Con 86 votos a favor, 39 en contra y una abstención, se modificaron los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, eliminando la denominación de “empresas productivas del Estado”.
La votación se realizó en la madrugada del 17 de octubre, tras una extensa jornada de debates. La reforma ahora se enviará a las legislaturas estatales para su discusión, requiriendo la aprobación de al menos 17 congresos locales para entrar en vigor.
¿Qué Implica la Reforma?
La modificación busca garantizar la seguridad y autosuficiencia energética del país, además de proporcionar electricidad al menor costo posible. Entre los puntos destacados, se establece que:
Los particulares podrán participar en la industria eléctrica, pero su papel no prevalecerá sobre el de las empresas públicas.
Se reafirma el compromiso de las empresas públicas con la responsabilidad social y la accesibilidad del servicio eléctrico.
Se aclara que las funciones exclusivas del Estado en áreas estratégicas, como los minerales radiactivos y la generación de energía nuclear, no constituirán monopolios.
El objetivo principal de esta reforma, impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, es consolidar la CFE y Pemex como entidades que tengan un papel preponderante frente a las empresas privadas en el sector energético, fortaleciendo así la soberanía energética del país.
Con esta aprobación, el Senado sienta un precedente en la política energética de México, marcando un cambio significativo en la regulación y operación de las empresas estratégicas del Estado.






