El Senado de la República aprobó este miércoles la reforma que transfiere el control de la Guardia Nacional (GN) a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), tras una extensa discusión que culminó con 86 votos a favor, 42 en contra y cero abstenciones. La iniciativa, impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, ahora será publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La reforma establece que el personal de la GN tendrá origen militar, aunque con formación policial, y estará adscrito a la Sedena, encargándose de ejecutar la Estrategia Nacional de Seguridad Pública. Además, modifica los artículos 129 y 21 de la Constitución, eliminando la “garantía orgánica” que obligaba a que las instituciones de seguridad pública fueran de carácter civil.
Mientras Morena y sus aliados defendieron la medida como necesaria para enfrentar los altos índices de criminalidad, la oposición alertó sobre una “militarización” de la seguridad pública en México. Senadores del PAN, como Ricardo Anaya, señalaron que el incremento de homicidios y desapariciones refleja el fracaso de la estrategia militar en el país.
Por su parte, legisladores de Movimiento Ciudadano y el PRI también cuestionaron el control militar sobre la GN, argumentando que debilita el modelo de seguridad civil. Sin embargo, Morena defendió la reforma como un modelo mixto que combina capacidades militares y policiales bajo la dirección civil.
El presidente López Obrador ha negado las acusaciones de “militarismo” y asegura que la reforma fortalecerá la seguridad pública sin comprometer los derechos humanos, a pesar de las críticas de organismos nacionales e internacionales.






