El senador Miguel Ángel Yunes Márquez, quien recientemente fue expulsado del Partido Acción Nacional (PAN), ha dado un giro sorprendente al unirse a las filas de Morena al ser designado secretario de la Comisión de Justicia del Senado. Aunque aún no ha formalizado su cambio de partido, su voto a favor de la reforma judicial, que otorga una mayoría calificada a la coalición oficialista, marca un nuevo capítulo en su carrera política.
Yunes Márquez se incorpora a un grupo liderado por Javier Corral, presidente de la Comisión de Justicia, donde se dictaminarán las leyes secundarias que permitirán la elección de jueces, magistrados y ministros a través del voto popular. Su participación en reuniones con la bancada de Morena, encabezada por Adán Augusto López Hernández, ha suscitado reacciones mixtas, con críticas de excompañeros panistas que lo han calificado de “traidor”.
El legislador veracruzano se reunió recientemente con la presidenta electa Claudia Sheinbaum para desearle éxito en su gestión, un acto que ha solidificado aún más su cercanía con el nuevo gobierno. Guadalupe Murguía, coordinadora del PAN en el Senado, ha declarado que el partido ya no mantiene vínculos con Yunes Márquez ni con su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, confirmando así su alineación con Morena.
Este movimiento no solo resalta la fragilidad de las lealtades políticas en México, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro de Yunes Márquez en un contexto de cambio y reconfiguración del poder legislativo.






