La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha señalado al gobierno de Nicolás Maduro por cometer crímenes contra la humanidad, al mantener a Venezuela bajo un clima de represión constante. Según el informe de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos, la persecución política en el país ha alcanzado niveles dramáticos, con detenciones arbitrarias, violaciones al debido proceso y un sistema judicial subordinado al poder ejecutivo.
El aumento de la represión se intensificó tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, que resultaron en el exilio del candidato opositor Edmundo González Urrutia y en más de 2 mil detenciones posteriores. La comunidad internacional y activistas dentro de Venezuela han condenado la escalada de abusos de derechos humanos que, según la ONU, forman parte de un plan coordinado para silenciar cualquier forma de oposición política.






