En el tranquilo municipio de Felipe Carrillo Puerto, en medio de los pasillos del Palacio Municipal, yace un tesoro oculto que muchos han pasado por alto: un enigmático bloque glífico. Fue el incansable promotor cultural local, Omar Chan, quien reveló su presencia y desencadenó una fascinante investigación que revelaría su verdadero origen y significado.

Tras un meticuloso proceso de investigación, Chan identificó que este bloque glífico corresponde a un grupo de cinco inscripciones encontradas en la zona arqueológica de Yo’ok’op. En el artículo “The Ritual Space Of Yo’okop’s Queen Chaak Kab: Inscriptions, Sculpture, and Architecture of Lesser-Known Maya City” de 2008, los investigadores Travis Nygard y Linnea Wren lo mencionan como “Piedra C”. Según sus hallazgos, el glifo se traduce como “IxKaloomte’ Chaak Kab”, que significa “Mujer Real, Tormenta de la Tierra”.
Esta revelación arrojó una serie de preguntas intrigantes: ¿cómo llegó este tesoro arqueológico hasta los pasillos del Palacio Municipal de Felipe Carrillo Puerto? La respuesta a este enigma aún permanece envuelta en misterio. Algunos especulan que podría haber sido parte de un intercambio cultural o un regalo diplomático en tiempos antiguos. Otros sugieren que pudo haber sido traído por exploradores o arqueólogos en busca de tesoros mayas perdidos.
Sea cual sea su origen, el descubrimiento de este bloque glífico no solo enriquece el patrimonio cultural de Felipe Carrillo Puerto, sino que también nos invita a reflexionar sobre la rica historia y las conexiones ancestrales que se entrelazan en esta región.
¡La próxima vez que paseemos por el Palacio Municipal, recordemos detenernos y contemplar este testimonio silencioso de un pasado glorioso y enigmático que aún espera ser completamente desvelado!









