La comunidad científica se encuentra inquieta por los resultados de un estudio que involucra la cepa mutante de Covid-19, denominada GX_P2V, y su impacto en ratones “humanizados”. Científicos chinos han experimentado con esta variante, la cual ha demostrado ser letal en un 100% de los casos en estos ratones diseñados para reflejar la composición genética humana, publicó El Universal.
La investigación, divulgada por medios como The New York Post y el Daily Mail, revela que el virus ataca diversos órganos, incluyendo pulmones, huesos, ojos, tráquea y cerebro, provocando la muerte de los ratones en un tiempo sorprendentemente corto de ocho días, los síntomas observados antes de la muerte, como pérdida rápida de peso, postura encorvada y movimientos lentos, generan preocupación adicional en la comunidad científica.
Este estudio plantea un riesgo potencial de transmisión del GX_P2V a los humanos, subrayando la necesidad de comprender los mecanismos patogénicos de los virus relacionados con el SARS-CoV-2.
Sin embargo, expertos como François Balloux del Instituto de Genética del University College de Londres critican la utilidad científica de la investigación, considerándola “terrible” y “totalmente inútil”.
El Dr. Gennadi Glinsky, profesor jubilado de medicina en Stanford, va más allá al expresar la urgencia de detener esta investigación antes de que sea demasiado tarde.
A pesar de las preocupaciones planteadas, cabe destacar que el estudio no parece estar vinculado al Instituto de Virología Wuhan de China, centro de teorías sobre fugas de laboratorios relacionadas con la pandemia de Covid-19.
En medio de estas inquietudes, el gobierno chino niega cualquier fuga del laboratorio de Wuhan, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) insta a más transparencia por parte de China en relación con el origen del Covid-19.
En conclusión, la comunidad científica busca entender mejor las implicaciones de este estudio y reflexiona sobre la necesidad de equilibrar la investigación científica con la seguridad y ética.






