José Juárez Gil, conocido como “Pepe Tigre”, perdió el terreno donde anteriormente mantenía jaguares y tigres en exhibición, luego de una controversia legal y mediática relacionada con denuncias de maltrato animal en la Zona Hotelera de Cancún. Aunque contó con el respaldo de sus simpatizantes, el caso se da por cerrado y el predio quedó fuera de su alcance.
De acuerdo con lo informado por el secretario, actualmente ya no hay felinos en el terreno, pues desde 2011 la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) decomisó varios ejemplares debido a presuntas irregularidades relacionadas con su manejo, negligencia y explotación comercial.
Actualmente, a “Pepe Tigre” únicamente le queda un jaguar cuya procedencia, según la información proporcionada, es legal. La mayoría de los animales que mantenía fueron decomisados en 2011, luego de detectarse problemas relacionados con su procedencia.
El caso ha generado opiniones divididas. Mientras sus simpatizantes y defensores consideran que se trata de una injusticia y de un posible despojo para favorecer proyectos hoteleros, colectivos ambientalistas y autoridades sostienen que deben cumplirse las disposiciones legales sobre la posesión de fauna silvestre, su aprovechamiento y bienestar animal.






