Cada Día de Muertos, el pequeño pueblo maya de Pomuch se convierte en un escenario de respeto y devoción hacia los antepasados con la celebración del Choo Ba’ak, conocido popularmente como la “limpieza de huesos”.
Familias enteras acuden al panteón llevando brochas, manteles bordados y flores, con el objetivo de limpiar y adornar los restos de sus seres queridos, en un acto que combina tradición, memoria y cariño.
Más que un simple ritual, el Choo Ba’ak es una manifestación de amor filial y respeto por los ancestros, que ha llamado la atención de visitantes nacionales e internacionales, convirtiendo a Pomuch en un punto de interés cultural que destaca la riqueza de las costumbres mayas.
Esta tradición resalta la profunda conexión de la comunidad con la muerte, no como un final, sino como un ciclo de vida que merece ser celebrado con cuidado, arte y respeto.






