Lo que comenzó como una tierna rutina infantil terminó convirtiéndose en una historia que ha conmovido a miles de personas en redes sociales. Un niño fue descubierto alimentando diariamente a lo que creía era un husky, pero en realidad se trataba de un lobo salvaje herido.
Durante cuatro días consecutivos, una madre notó que su hijo llegaba tarde de la escuela, siempre con el mismo pretexto:
“Solo estaba saludando al husky.”
Como el vecino tenía un perro de esa raza, la mujer no sospechó nada. Sin embargo, al preguntar al dueño del animal, este le respondió que su mascota había estado fuera toda la semana. Preocupada, decidió seguir al niño al día siguiente.
Al final de un callejón, la madre descubrió una escena tan inesperada como enternecedora: su hijo estaba arrodillado junto a un lobo, con evidentes heridas en las patas, ofreciéndole la comida que llevaba de casa.
El animal, débil y deshidratado, apenas se movía. La mujer llamó a las autoridades, quienes acudieron al lugar para rescatarlo. Veterinarios confirmaron que el lobo había sufrido fracturas, pero que sobrevivió gracias a la ayuda del pequeño.
Las imágenes de seguridad cercanas confirmaron que el niño lo había estado visitando todos los días después de clases, alimentándolo con paciencia y cuidado.
La historia, difundida ampliamente en redes sociales, generó una ola de comentarios que destacaron la pureza y empatía del menor.
“Los niños no ven el peligro como nosotros decía una de las publicaciones más compartidas, solo ven a alguien que necesita amor.”
Actualmente, el lobo se encuentra bajo tratamiento en un centro de conservación y se espera que, una vez recuperado, sea liberado en su hábitat natural.






