La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que en noviembre se presentará formalmente la iniciativa para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales sin afectar los salarios de los trabajadores.
De acuerdo con la mandataria, la propuesta será impulsada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), en coordinación con sindicatos y empresarios, con el propósito de mejorar la calidad de vida y el equilibrio entre el empleo y el bienestar personal.
El plan contempla una reducción progresiva de la jornada laboral, pasando de las actuales 48 horas a 40 en un periodo de cinco años. Según el calendario propuesto:
2026: 46 horas semanales
2027: 44 horas
2028: 42 horas
2029: 41 horas
2030: 40 horas semanales
La iniciativa también garantiza que los trabajadores mantendrán su salario íntegro, de modo que la disminución de horas no implique una reducción económica.
Diversos expertos en materia laboral coinciden en que el éxito de la medida dependerá de la capacidad de adaptación de las empresas y de una implementación gradual que permita mantener la productividad.
Mientras los sindicatos celebran la iniciativa como un avance en derechos laborales, algunos sectores empresariales advierten que será necesario ajustar procesos y esquemas operativos para evitar impactos negativos en la eficiencia.
Con esta propuesta, México se sumaría a la tendencia internacional que impulsa jornadas laborales más cortas, como ocurre en países europeos como Francia y Alemania, donde la reducción de horas ha buscado fomentar una mejor conciliación entre la vida personal y profesional sin afectar los ingresos.
La iniciativa será presentada ante el Congreso en noviembre y, de aprobarse, marcaría un cambio histórico en la legislación laboral mexicana, consolidando el compromiso del gobierno con el bienestar y la productividad sostenible.






