En una sorpresiva y rápida decisión legislativa, el Congreso de Perú aprobó ayer jueves por la noche la destitución de la presidenta Dina Boluarte, al declarar su “permanente incapacidad moral” para ejercer el cargo, en medio de una creciente ola de inseguridad ciudadana y el avance del crim3n organizado.
La moción fue aprobada con 122 votos a favor de los 130 congresistas, superando ampliamente los 87 sufragios requeridos para hacer efectiva la vacancia presidencial. La mandataria no se presentó al Pleno para ejercer su defensa, mientras en el país crece el descontento por la situación social y política.
La decisión del Congreso se produjo tras la unificación de cuatro mociones de vacancia previamente presentadas por distintas bancadas, que acusan a Boluarte de falta de liderazgo, omisión frente a la vi0l3nci4 d3lictiv4 y deterioro de la gobernabilidad.
Esta destitución ocurre a menos de seis meses de las elecciones generales programadas para 2026, lo que agr4v4 aún más la inestabilidad institucional que ha marcado la política peruana en los últimos años, con una sucesión de presidentes removidos por el Legislativo bajo la figura de “incapacidad moral”.
Hasta el cierre de esta edición, no se ha confirmado quién asumirá la presidencia de forma interina, aunque se espera que el presidente del Congreso, según lo establece la Constitución, tome el mando de manera provisional mientras se define la transición.






