A pesar de la prohibición vigente desde hace nueve meses para la venta de cigarrillos electrónicos, el consumo de vapeadores ha registrado un aumento preocupante, incluso entre estudiantes de secundaria, alertó Sergio Castillo Barrera, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Chetumal.
El funcionario destacó que los jóvenes tienen acceso fácil a estos dispositivos a través de redes sociales, situación que puede convertirse en el primer paso hacia el consumo de otras sustancias. Se ha detectado uso de vapeadores entre adolescentes de 14 a 16 años, así como en jóvenes de nivel medio superior, superior y adultos.
El CIJ ha intensificado campañas de información en escuelas, enfocadas en los riesgos para la salud que implican los cigarrillos electrónicos y en brindar herramientas para prevenir su consumo.
Castillo Barrera subrayó que, aunque la venta esté prohibida, la cultura de la información y prevención es clave. Señaló que los padres deben dialogar con sus hijos para que sepan rechazar el uso de vapeadores, evitando que la curiosidad derive en hábitos peligrosos o futuras adicciones.
“Queremos que los adolescentes tengan las herramientas para decir ‘no, gracias’ cuando se les ofrezca un vapeador, más allá de caer en la curiosidad”, enfatizó.
El aumento en el uso de estos dispositivos ha generado preocupación en autoridades de salud y educación, quienes llaman a reforzar la vigilancia y la concientización sobre sus efectos dañinos.






