La crisis en el sistema de salud alcanzó un nuevo nivel de indignación en el Hospital Regional de Zona Número 17, donde pacientes del área de Urgencias fueron atendidos en el suelo por la falta de camillas y espacios disponibles.
Durante un recorrido realizado la madrugada de ayer jueves en la Región 519, se constató que enfermos permanecían recostados en el piso frío, mientras enfermeras aplicaban medicaciones intravenosas en condiciones que aumentan el riesgo de infecciones.
Angélica, cuyo esposo está internado por un problema renal, describió la experiencia con dolor: “Venimos para que nos atiendan y pasa que nos tratan peor que a animales. A las mascotas las consienten, pero a los enfermos los dejan tirados en el suelo”.
La escena se repite con otros pacientes. Fátima, habitante del fraccionamiento Paseos del Mar, denunció que su tía lleva tres días en Urgencias esperando una cirugía por problemas de vesícula. “No hay camas, la tienen en sillas de metal, sin una sábana, soportando el frío que intensifica su dolor. Es inhumano, aquí debería estar Derechos Humanos para velar por una atención digna”, expresó.
Por su parte, Fermín, quien acompañaba a su esposa enferma, afirmó que esperaron más de tres horas sin recibir atención. “Sólo vemos cómo ingresan pacientes en ambulancia, uno tras otro. El área de Urgencias está saturada y nadie da soluciones. En vez de un hospital, parece un lugar de t0rtur4”.
Aunque familiares y pacientes señalan un escenario crítico, las autoridades consultadas en el nosocomio negaron la situación, asegurando que “no pasa nada”. Sin embargo, las imágenes y testimonios revelan lo contrario: un hospital colapsado, donde la falta de insumos y espacios convierte la atención médica en una experiencia dolorosa y deshumanizada.






