El huracán Lorena, de categoría 1, dejó a su paso una estela de destrucción en Los Cabos y San José del Cabo, provocando inundaciones, deslaves, vehículos volcados, embarcaciones hundidas y cortes de electricidad, además de afectar a más de 1,200 familias que tuvieron que ser trasladadas a refugios temporales.
Las intensas lluvias provocaron el desbordamiento de arroyos y derrumbes en varias colonias. En San José del Cabo, el vado de San José Viejo permanece cerrado, mientras que en Cabo San Lucas se realizan trabajos para restablecer la circulación en la avenida Nicolás Tamaral. La carretera San José del Cabo–La Ribera también registra deslaves y piedras sobre la carpeta asfáltica.
Los fuertes vientos dañaron mobiliario urbano y embarcaciones menores en la marina, mientras que la CFE trabaja en restaurar el suministro eléctrico en las zonas afectadas.
Aunque no se reportan pérdidas humanas, el Consejo Estatal de Protección Civil llamó a la población a extremar precauciones, ya que las lluvias continuarán y podrían aumentar el nivel de los arroyos en las próximas horas.
Actualmente, Lorena se encuentra 185 km al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, con vientos sostenidos de 130 km/h y rachas de hasta 160 km/h, desplazándose al noroeste a 26 km/h. Se han emitido avisos de tormenta tropical desde Santa Fe hasta Punta Abreojos, con acumulados de lluvia de hasta 38 cm, riesgo de inundaciones repentinas y deslaves, especialmente en áreas montañosas.
Se espera que Baja California Sur, Sonora y Sinaloa registren lluvias fuertes a torrenciales de 75–150 mm, mientras que Baja California, Nayarit, Jalisco y Colima podrían recibir precipitaciones muy fuertes a intensas (50–75 mm) con tormentas eléctricas, vientos y oleaje elevado.
Autoridades exhortan a la población a acatar indicaciones de Protección Civil, evitar cruzar zonas inundadas, proteger documentos importantes y preparar una mochila de emergencia.






